El Justicia. Por Antonio Domínguez

Antonio Dominguez

No voy a aburrirles con la historia de El Justicia de Aragón. Pueden encontrarla en cualquier sitio. El invento, en sus orígenes, sirvió para algo, la defensa de los intereses de los poderosos, con alguna migaja ofrecida a la plebe. Pero la Historia manda y, dimes y diretes mediante, logró convertir en mito a una “Institución” que, llegado el invento de las Autonomías, sirvió para marcar estilo. Y mira que resultaba bello eso del “defensor del pueblo”. En pleno siglo XXI ( ya finiquitado el último tercio del XX) parecería lógico pensar que figuras del remoto pasado únicamente tienen un valor simbólico, pues para algo tenemos una Justicia de hoy que debería defender a cualquier ciudadano ante cualquier injusticia. Mas… aquí, ayer mismo, Fernando García Vicente, platicaba en la Facultad de Derecho, junto con otros conferenciantes, en su calidad de Justicia de Aragón. No deja de resultar sorprendente, pues este buen hombre calza el cargo “en funciones”. ¿Tan importante es para Aragón una Institución que lleva años sin que quienes deben hacerlo (los políticos) logren consensuar el nombre de quien deba ejercer tal sinecura como mandan los cánones? Dentro de unos días veremos el monumento a Juan de Lanuza en la Plaza de Aragón ( por favor, lean su biografía) pleno de coronas y flores, una tras otra diversas comitivas gastando dineros del común. Y las Cortes Aragonesas mirándose el ombligo, agujero en el que son incapaces de encontrar un nombre para una función que se me antoja obsoleta, Palacio, asesores, escoltas, exposiciones y libros al margen (dineros y más dineros). Como Historia, bien, ahí está el Justiziago, una época y un país. Los libros y la memoria. Como realidad de hoy… analicen, “en funciones”.

Un comentario en “El Justicia. Por Antonio Domínguez

  1. ¿Sirve de algo un Justicia, sea autonómico o estatal? al menos debería de servir si fuera una figura como el Obusmen Sueco, que tiene capacidad para paralizar acuerdos parlamentarios y hasta leyes o su infracción.

    La justicia en General sufre del síndrome de Estocolmo pues no se entiende de otra manera …por aquello de poder de la silla, ¿para cuando una justicia libre e independiente? que no existan aforados que se haga una ley sobre el delator y protección de testigos real y efectiva, una policía judicial real dependiente del Ministerio de justicia y no de interior daría igual dependiera de jueces o fiscales.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: